Esta es mi historia

Después de llevar corriendo varios años (cuatro o cinco veces en semana), en verano de 2010 empecé a sentir unos pinchazos en mi rodilla derecha. Pensé que era del atletismo que realizaba habitualmente, pero pasó el tiempo y la cosa continuaba igual. Tuve que dejar el atletismo, así como aquellas carreras populares que me gustaba correr y que tanta felicidad me daba poder finalizarlas.

De aquí en adelante comenzó mi ruta por todos los especialistas habidos y por haber en Granada y Barcelona, donde resido desde hace 4 años (Clinica Inmaculada, Centro Médico Sant Andreu, Centro Médico Martorell, Clínica del Pilar, Clínica Tecknon), así como 5 traumatólogos más con consulta privada que me dieron todo tipo de diagnósticos, los cuales no tenían nada que ver unos con otros.

Comencé visitándome en un médico de mi pueblo al que todos vamos y siempre me decía igual, que era todo desgaste y que tomara cosas naturales como cartílago de tiburón y demás para regenerar. Evidentemente las molestias continuaron.

Seguidamente me hice todo tipo de pruebas como tac, resonancia, ecografía… y ningún doctor veía nada, hasta que a un prestigioso doctor de Barcelona se le ocurrió la idea de operarme de un pequeño tumor que tengo, probablemente desde que nací. Me dijo que al quitarme el tumor, seguramente benigno, todo mejoraría porque dejaría de crecer y molestarme. Toda esta operación me costaba la friolera de 6500€ que después otros doctores me aseguraron que no hubiese servido de nada porque no tenía nada que ver con las molestias que yo tenía.

Lo dejé pasar así y me recomendaron una podóloga deportista de Sant Esteve de Sesrovires (Barcelona), a la cual, dadas las circunstancias, acudí. Me visité con ella y me hizo un estudio de mis pies y de mi forma de caminar y demás, y seguidamente me hizo unas plantillas que iban a ser el remedio de todos mis males. Parecía que si, que habíamos acertado, pero con el tiempo volvían las molestias.

Me recomendaron las infiltraciones de ácido hialurónico para regenerar, y me puse cinco de esta maravilla. No me ayudaron en nada. Seguidamente me dijeron que que tenía el Síndrome de la banda iliotibial o tensor de la fascia lata y me sometí a otras infiltraciones milagrosas, las cuales no me hicieron nada.

Pasados ya estos dos años de especialista en especialista, consultando por unos sitios y por otros, y mientras tanto sin hacer deporte, decidí acudir a un medico deportivo. Me visité con él y casi no le dio importancia a mi problema y me dijo que se quedaría con mis pruebas y ya me llamaría. Aun espero su llamada…

Dada mi desesperación hablé con un amigo y me recomendó ir a ver a Jose Antonio “Aquiles”, a partir de ese día mi vida cambió. Pasados unos minutos en la primera visita supo diagnosticarme lo que otros no supieron en toda mi trayectoria durante 3 largos años. Me hizo un estudio y me puso unas plantillas adaptadas a mi problema. Después de unos meses hago vida normal y lo mejor de todo esto es que puedo hacer deporte que es lo que mas ansiaba y sin ningun tipo de molestia. Creo que esta vez si hemos acertado!!!

Gracias por tu ayuda!! Eres grande!!!